|
Quiero
aclarar que para este tipo de construcción no hace falta
ser un consumado ebanista. En mi caso particular, sólo
soy un aficionado que esculpe sus propios daiza. Con estos apuntes
pretendo orientar a los posibles curiosos que quieran personalizar
su colección.
Para la realización de nuestros trabajos deberemos proveernos
de un mínimo de herramientas que a continuación
enumero. Una maza de madera. Un juego de gubias de diferentes
anchuras y curvaturas, una de ellas plana. Las gubias combadas
y en ángulo son más especializadas, y, dependiendo
de nuestra habilidad manual, podremos prescindir de ellas. Resaltaré
la importancia de un buen afilado en todas ellas.
|
 |
|

|
Un
par de escofinas, una de media caña y otra redonda. Una lima
para metal redonda, que nos servirá para refinar el trabajo
de las escofinas y nos ahorrara esfuerzos con la lija. Un serrucho
de precisión. Lijas de grano fino y grueso (es conveniente
doblarlas como se ve en la imagen; de esta manera podemos utilizar
las tres caras y no se nos resbalarán en los dedos). Para
pulir la madera utilizaremos lana de acero del calibre 000.
|
| En
lo que se refiere a herramientas eléctricas, nos serán
de mucha ayuda si podemos disponer de ellas. Sería interesante
disponer de una sierra de calar, una sierra de marquetería
y una fresadora. Aconsejo al que no las haya usado nunca que antes
de iniciar algún trabajo serio practique con maderas sin
utilidad para adquirir destreza. Este consejo es aplicable a todas
las herramientas citadas.
|
 |
| 
|
En
la imagen de la izquierda podemos ver algunas de las puntas de
la fresadora. Con ellas podremos realizar vaciados, pulir y tallar
recovecos y hacer molduras en los cantos de nuestros daiza. Personalmente
disfruto más realizando mis trabajos a mano siempre que
me sea posible, pero esta máquina es una opción.
|
La
última herramienta indispensable es una mesa de trabajo
o un banco de carpintero. Este último dispone de tornillo
de apriete, que es muy útil para sujetar las piezas cuando
tenemos que serrar, limar, etc., y que, por ser también
de madera, no las daña. Además dispone de topes
donde apoyar la madera para realizar mucho más cómodamente
la talla. Por supuesto, otra opción es utilizar una mesa
en desuso, a la que deberemos adaptar algunos topes (móviles,
para cuando no los necesitemos o con el fin de modificar las distancias).
Podemos construir estos topes con tornillos de quince milímetros
de diámetro por tres centímetros de largo aproximadamente,
dependiendo de la longitud y del espesor de la mesa. Para ello
perforaremos unos agujeros de las mismas dimensiones que los tornillos
a distintas distancias, de manera que al introducir los tornillos,
las cabezas que sobresalen hagan de tope donde apoyar las tablas.
Después complementaremos la mesa con un tornillo de mecánico,
para poder realizar los trabajos que requieran sujeción. |
|